• En este tiempo de aislamiento preventivo y de condiciones climáticas en las que se dificulta la exposición al Sol, la vitamina D ha tomado gran relevancia para fortalecer el sistema inmunológico.

COLOMBIA (abril 9 de 2021).      La Vitamina D o la llamada “vitamina del Sol” ha tomado gran relevancia en esta coyuntura de la pandemia del Covid-19 debido a que es clave para fortalecer el sistema inmunológico y es apropiada para reducir el riesgo de infecciones respiratorias virales.

Las cremas protectoras, el aislamiento preventivo y condiciones climáticas en las que se dificulta la exposición al Sol han disminuido la obtención de este nutriente, que de manera histórica también ha sido reconocido por sus aportes en el tratamiento de enfermedades importantes como la osteoporosis, el raquitismo y la osteomalacia.

De hecho, se estima que en el mundo más de 1.000 millones de personas sufren de deficiencia o insuficiencia de vitamina D. Esta situación plantea que cada vez seamos más propensos a patologías cardiovasculares, metabólicas, gineco-obstétricas, oncológicas e infecciones, entre otras.

De acuerdo con el doctor, Jorge Castillo, “la principal fuente de obtención de esta vitamina es el Sol. También se puede obtener de algunos alimentos como pescados, champiñones, derivados lácteos o productos fortificados. Sin embargo, por más que consumamos grandes cantidades en la dieta, a veces no logramos alcanzar los niveles adecuados y por eso hoy en día la principal recomendación de la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) es consumir suplementos de vitamina D”.

En Colombia ya es posible encontrar innovaciones únicas y pioneras que permiten ingerir concentraciones de 100.000 UI de alta adherencia, con lo que puede bastar una toma cada tres meses para garantizar un sistema inmunitario más fuerte. Una posible dosis para obtener rápidos incrementos en los niveles plasmáticos de vitamina D podría oscilar entre 5.000 y 10.000 UI (unidades internacionales) / día o bien 50.000 a 100.000 UI/semana.

Para esto, es importante valorar su nivel de Vitamina D con su médico de confianza. Ellos pueden determinar la necesidad de ingerir suplementos que pueden venir en cápsula blanda y disolverse en el momento justo para que no se pierda el principio activo, se integre al tejido adiposo y se distribuya por el cuerpo de manera gradual.

“Las opciones de alta concentración de la Vitamina D están cambiando las vidas de los pacientes con deficiencias, pues no deben tomar a diario el producto, sino que lo pueden consumir con una periodicidad que mejora su calidad de vida y evita olvidos sobre su consumo”, aseguró el doctor, Jorge Castillo.

Dado que sobre exponerse al sol puede conllevar a riesgos para la salud como el cáncer en la piel y considerando que en los alimentos a veces no es fácil nivelar las cantidades saludables de vitamina D, es importante consultar expertos para garantizar niveles estables y saludables de esta importante vitamina, a veces dejada de lado.

“En nuestro entorno actual es muy común que haya deficiencia de la vitamina D en las personas, por lo que es aconsejable no esperar a presentar los efectos que su ausencia tiene en el cuerpo y atender a complementar las concentraciones necesarias para fortalecer el sistema inmunológico”, concluyó Castillo.

La Vitamina D representa una oportunidad para mejorar la salud, especialmente en tiempos de una pandemia respiratoria, donde es primordial el autocuidado de la salud, la buena alimentación y un control responsable de niveles saludables de vitaminas y minerales en el cuerpo.